Preguntas frecuentes.

Una baldosa calcárea es una pieza plana y con un espesor de aproximadamente de 2cm (se puede fabricar de 1.5cm para pared) se utilizan para revestir pisos o paredes. Las baldosas se fabrican una por una mediante prensado hidráulico, proceso que compacta el material y garantiza su resistencia. Su cara visible utiliza una proporción 1:1 de cemento y arena, lo que asegura una excelente durabilidad con el paso del tiempo.

Las baldosas calcáreas se caracterizan por su fabricación artesanal. Sus microfisuras, variaciones de tono e imperfecciones son rasgos naturales y parte de su esencia. Estas particularidades les otorgan un carácter único y las convierten en una excelente opción para crear espacios con personalidad. Además, permiten personalizar los espacios mediante distintos diseños, eligiendo sus colores o utilizando baldosas lisas para formar patrones (como por ejemplo los clasicos dameros).

A diferencia de otros revestimientos, su color y diseño no son una pintura superficial, sino que forman parte del propio material. Su cara visible está compuesta por una mezcla de cemento y arena en proporción 1:1, lo que le da una gran resistencia al desgaste. Además, la capa superficial tiene un espesor aproximado de 5 mm, por lo que el desgaste con el paso del tiempo es mínimo. Incluso después de muchos años de uso, las baldosas pueden restaurarse mediante un pulido, recuperando nuevamente su apariencia y brillo original. Por esta razón, es común encontrar pisos de baldosas calcáreas que se mantienen en excelente estado durante generaciones.

Son una excelente opción tanto para espacios interiores como exteriores. Pueden utilizarse en pisos, mesadas, paredes, barras e incluso en cualquier lugar que imagines, siempre teniendo en cuenta el espesor de la pieza. Su versatilidad las hace ideales para una amplia variedad de usos.

Nuestro proceso de fabricación se adapta a la demanda y a la cola de pedidos, por lo que recomendamos consultar el stock disponible. La demora en la fabricación de los mosaicos calcáreos se debe a que se trata de un proceso artesanal que consta de varias etapas. Cada baldosa se elabora de manera individual en una prensa hidráulica, lo que requiere tiempo y dedicación en cada fase del proceso. Además, cada pedido se confecciona especialmente para cada cliente, lo que permite cuidar cada detalle y asegurar que cada pieza sea creada con la calidad y la atención que merece.

En las baldosas de diseño, podés elegir el modelo y elegir sus colores dentro de la paleta que ofrecemos, según tu gusto y preferencia.

Es importante que, antes de la colocación, las baldosas se encuentren almacenadas en obra en un lugar limpio y protegido, evitando que su cara visible esté expuesta a polvo, suciedad u otros elementos que puedan mancharlas. Recordar que la superficie de la baldosa está compuesta a base de cemento, un material naturalmente absorbente, por lo que, hasta que no se realice el sellado final, cualquier sustancia que entre en contacto con ella —incluso agua— puede dejar marcas en la superficie.

Se pueden colocar con mezcla o con adhesivo para la colocación de pisos impermeable o flexible.

Si se necesita hacer algún corte en las baldosas, pueden ser cortadas con amoladora de mano sin ningun problema.

Las juntas son los espacios entre las baldosas (se recomienda unos 1 mm). Deben rellenarse con pastina, un material fino a base de cemento (gris o blanco) y agua que se utiliza para completar y sellar esas separaciones. Esto ayuda a fijar mejor las piezas, evita la acumulación de suciedad y humedad entre ellas, y facilita la limpieza de la superficie.

Las baldosas calcáreas tienen su cara visible hecha a base de cemento, un material naturalmente poroso y absorbente. Por esta razón es importante realizar un sellado después de la colocación, para reducir la absorción y evitar que derrames o manchas penetren en el material. Si bien el sellado brinda protección, es importante aclarar que no vuelve la superficie completamente impermeable, por lo que siempre se recomienda un cuidado normal del piso. Para interior y exterior, se pueden sellar con hidrolaca, un producto que se aplica una vez y forma una protección duradera que se mantiene en buen estado durante largos períodos de uso. Para interiores, también es posible realizar el sellado con cera en pasta, y posteriormente mantener el piso aplicando cera líquida, lo que ayuda a conservar su protección